jueves, 19 de agosto de 2010

HAY QUE SABER PEDIR

Santiago 4:2. Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.

Santiago 4:3. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.