Apocalipsis 19:10: Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el TESTIMONIO de Jesús. Adora a Dios; porque el TESTIMONIO de Jesús es el espíritu de la profecía.
domingo, 19 de diciembre de 2010
EL PODER PROTECTOR DE DIOS PARA TÍ:
miércoles, 15 de diciembre de 2010
EL QUE RECHAZA A JESUCRISTO
jueves, 25 de noviembre de 2010
LOS HOMBRES DEBEN UNIRSE A LAS MUJERES Y LAS MUJERES A LOS HOMBRES Y ASÍ MULTIPLICARSE
EL PRIMERO Y GRANDE MANDAMIENTO Y EL SEGUNDO MANDAMIENTO:
Mateo 22:36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?
Mateo 22:37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.
Mateo 22:38 Este es el primero y grande mandamiento.
Mateo 22:39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Mateo 22:40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
EL PECADOR QUE SE APARTA DE SUS PECADOS, ¡VIVIRÁ!
Ezequiel 18
18:20 El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él.
18:21 Mas el impío, si se apartare de TODOS sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá.
18:22 TODAS las transgresiones que cometió, no le serán recordadas; en su justicia que hizo vivirá.
18:23 ¿Quiero yo la muerte del impío? dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos?
18:28 Porque miró y se apartó de TODAS sus transgresiones que había cometido, de cierto vivirá; no morirá.
18:30 Por tanto, yo os juzgaré a cada uno según sus caminos, oh casa de Israel, dice Jehová el Señor. Convertíos, y apartaos de TODAS vuestras transgresiones, y no os será la iniquidad causa de ruina.
18:31 Echad de vosotros TODAS vuestras transgresiones con que habéis pecado, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué moriréis, casa de Israel?
18:32 Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehová el Señor; convertíos, pues, y viviréis.
¡TODAS LAS ALMAS SON DE DIOS!
Ezequiel 18
18:4 He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá.
martes, 23 de noviembre de 2010
SALMO 15:1 Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo?
15:2 El que anda en integridad y hace justicia,
Y habla verdad en su corazón.
15:3 El que no calumnia con su lengua,
Ni hace mal a su prójimo,
Ni admite reproche alguno contra su vecino.
15:4 Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado,
Pero honra a los que temen a Jehová.
El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia;
15:5 Quien su dinero no dio a usura,
Ni contra el inocente admitió cohecho.
El que hace estas cosas, no resbalará jamás
A LOS QUE PERSISTEN EN PECAR
1 Timoteo 5:20
A los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman.
LA SEGUNDA MUERTE
Apocalipsis 20:11
Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos.
20:12 Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.
20:13 Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras.
20:14 Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda.
20:15 Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.
domingo, 14 de noviembre de 2010
¿LA PALABRA PROFÉTICA MÁS SEGURA?: ¡LA BIBLIA!
¿INTERPRETACIÓN PRIVADA DE LA BIBLIA?
2 Pedro 21. porque NUNCA la profecía fue traída por VOLUNTAD HUMANA, sino que los santos hombres de Dios hablaron SIENDO INSPIRADOS POR EL ESPÍRITU SANTO.
¿AULLAR EN EL TEMPLO DE DIOS Y REÍRSE HISTÉRICA MENTE?
Isaías 52:5: Y ahora ¿qué hago aquí, dice Jehová, ya que mi pueblo es llevado injustamente? Y los que en él se enseñorean, lo hacen AULLAR, dice Jehová, y continuamente es blasfemado mi nombre todo el día.
Jeremías 25:34: AULLAD, pastores, y clamad; revolcaos en el polvo, mayorales del rebaño; porque cumplidos son vuestros días para que seáis degollados y esparcidos, y caeréis como vaso precioso.
Sofonías 1:11: AULLAD, habitantes de Mactes, porque todo el pueblo mercader es destruido; destruidos son todos los que traían dinero
ARREPIÉNTANSE AQUELLOS QUE AULLAN Y RÍEN HISTÉRICAMENTE, EN LUGAR DE ALABAR A DIOS; ARREPIÉNTANSE PASTORES QUE BUSCAN EL DINERO DEL PUEBLO Y LO ARRASTRAN A LA PERDICIÓN UTILIZANDO PARA ELLO EL NOMBRE DEL ESPÍRITU SANTO DE DIOS, LLAMÁNDOSE UNGIDOS:
Isaías 55:7: Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual SERÁ AMPLIO EN PERDONAR.
domingo, 24 de octubre de 2010
SÓLO SERVIREMOS A DIOS
No ofreceré yo sus libaciones de sangre, ni en mis labios tomaré sus nombres.
sábado, 16 de octubre de 2010
DEBEMOS CONGREGARNOS
Joel 2:16: Reunid al pueblo, santificad la reunión, juntad a los ancianos, congregad a los niños y a los que maman, salga de su cámara el novio, y de su tálamo la novia.
Sofonías 2:1: Congregaos y meditad, oh nación sin pudor,
Mateo 18:20: Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
Hechos 4:31: Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.
Hebreos 2:12: diciendo: Anunciaré a mis hermanos tu nombre, en medio de la congregación te alabaré.
Hebreos 10:25: no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
SE LES LLAMÓ CRISTIANOS POR PRIMERA VEZ
"NO OS AFERRÉIS A LA TRADICIÓN"
Enseñando como doctrinas MANDAMIENTOS DE HOMBRES.
Marcos 7:8: Porque dejando el mandamiento de Dios, OS AFERRÁIS A LA TRADICIÓN DE LOS HOMBRES: los lavamientos de los jarros y de los vasos de beber; y hacéis otras muchas cosas semejantes.
Marcos 7:9: Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios PARA GUARDAR VUESTRA TRADICIÓN.
EL GRAN MANDAMIENTO DE LA LEY
22:36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?
22:37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 22:38 Este es el primero y grande mandamiento.
22:39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
22:40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
Juan 12:49: Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, ÉL ME DIO MANDAMIENTO DE LO QUE HE DE DECIR, Y DE LO QUE HE DE HABLAR.
martes, 12 de octubre de 2010
¿A QUIÉN DEBEMOS CONFESAR NUESTROS PECADOS? ¡A JEHOVÁ DE LOS EJÉRCITOS! ¡EL LOS PERDONARÁ!
32:5 Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad.
Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová;
Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.
32:6 Por esto orará a ti todo santo en el tiempo EN EL TIEMPO EN QUE PUEDAS SER HALLADO;
Ciertamente EN LA INUNDACIÓN DE MUCHAS AGUAS NO LLEGARÁN ESTAS A ÉL.
LA PALABRA DEL DIOS ALTÍSIMO ES PERFECTA: ¡NO DEBEMOS AGREGAR NI QUITAR NADA!
19:7 La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma;
El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.
19:8 Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón;
El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.
19:9 El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre;
Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.
19:10 Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado;
Y dulces más que miel, y que la que destila del panal.
19:11 Tu siervo es además amonestado con ellos;
En guardarlos hay grande galardón.
¿QUIÉN SE ATREVE A NEGAR QUE DIOS CREÓ EL UNIVERSO?
viernes, 1 de octubre de 2010
DEBEMOS HONRAR A JESUCRISTO
Bienaventurados todos los que en Él confían.
EL INFIERNO EXISTE Y ESTÁ AQUÍ MISMO DEBAJO DE LA TIERRA
Números 16:32 Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus casas, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes.
Números 16:33 Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al Seol, y los cubrió la tierra, y perecieron de en medio de la congregación.
Efesios 4:9 Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?
Apocalipsis 5:3 Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo.
Apocalipsis 5:13 Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos.
Salmo 63:9 Pero los que para destrucción buscaron mi alma caerán en los sitios bajos de la tierra.
Salmo 6:5 Porque en la muerte no hay memoria de ti;
En el Seol, ¿quién te alabará?
Cantares 8:6
Ponme como un sello sobre tu corazón,
como una marca sobre tu brazo;
porque fuerte es como la muerte el amor;
duros como el Seol los celos;
sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama.
miércoles, 22 de septiembre de 2010
NO DEBEMOS MARAVILLARNOS CON LAS COSAS QUE HAN ESTADO APARECIENDO EN LOS CIELOS
4:15 Guardad, pues, mucho vuestras almas; pues ninguna figura visteis el día que Jehová habló con vosotros de en medio del fuego;
4:16 para que no os corrompáis y hagáis para vosotros escultura, imagen de figura alguna, efigie de varón o hembra,
4:17 figura de animal alguno que está en la tierra, figura de ave alguna alada que vuele por el aire,
4:18 figura de ningún animal que se arrastre sobre la tierra, figura de pez alguno que haya en el agua debajo de la tierra.
4:19 No sea que alces tus ojos al cielo, y viendo el sol y la luna y las estrellas, y todo el ejército del cielo, seas impulsado, y te inclines a ellos y les sirvas; porque Jehová tu Dios los ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos.
4:20 Pero a vosotros Jehová os tomó, y os ha sacado del horno de hierro, de Egipto, para que seáis el pueblo de su heredad como en este día.
4:21 Y Jehová se enojó contra mí por causa de vosotros, y juró que yo no pasaría el Jordán, ni entraría en la buena tierra que Jehová tu Dios te da por heredad.
4:22 Así que yo voy a morir en esta tierra, y no pasaré el Jordán; mas vosotros pasaréis, y poseeréis aquella buena tierra.
4:23 Guardaos, no os olvidéis del pacto de Jehová vuestro Dios, que él estableció con vosotros, y no os hagáis escultura o imagen de ninguna cosa que Jehová tu Dios te ha prohibido.
4:24 Porque Jehová tu Dios es fuego consumidor, Dios celoso.
4:25 Cuando hayáis engendrado hijos y nietos, y hayáis envejecido en la tierra, si os corrompiereis e hiciereis escultura o imagen de cualquier cosa, e hiciereis lo malo ante los ojos de Jehová vuestro Dios, para enojarlo;
4:26 yo pongo hoy por testigos al cielo y a la tierra, que pronto pereceréis totalmente de la tierra hacia la cual pasáis el Jordán para tomar posesión de ella; no estaréis en ella largos días sin que seáis destruidos.
4:27 Y Jehová os esparcirá entre los pueblos, y quedaréis pocos en número entre las naciones a las cuales os llevará Jehová.
4:28 Y serviréis allí a dioses hechos de manos de hombres, de madera y piedra, que no ven, ni oyen, ni comen, ni huelen.
4:29 Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma.
4:30 Cuando estuvieres en angustia, y te alcanzaren todas estas cosas, si en los postreros días te volvieres a Jehová tu Dios, y oyeres su voz;
4:31 porque Dios misericordioso es Jehová tu Dios; no te dejará, ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que les juró a tus padres.
martes, 7 de septiembre de 2010
CONFESAR QUE JESUCRISTO VINO EN CARNE
1 Juan 4:3: y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo
2 Juan 1:7: Porque muchos engañadores han salido por el mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es el engañador y el anticristo.
MIEMBROS DEL CUERPO DE CRISTO
Juan 17:11: Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, PARA QUE SEAN UNO, así como nosotros.
Juan 17:23: Yo en ellos, y tú en mí, para que sean PERFECTOS EN UNIDAD, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.
EL ESPÍRITU DE VERDAD
Juan 14:17: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.
JESUCRISTO ES EL SALVADOR DEL MUNDO
Juan 3:17: Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
Juan 4:42: y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el salvador del mundo, el Cristo.
Juan 6:51: Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.
Juan 8:12: Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
1 Juan 4:14: Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo.
¿AMAR AL MUNDO? ¡EL MUNDO ENTERO ESTÁ BAJO EL MALIGNO!
Marcos 8:36: Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?
Lucas 9:25: Pues ¿qué aprovecha al hombre, si gana todo el mundo, y se destruye o se pierde a sí mismo?
Juan 15:19: Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.
Juan 16:20: De cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo.
Santiago 1:27: La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.
Santiago 4:4: ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.
2 Pedro 1:4: por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia;
1 Juan 2:15: No améis al mundo, NI LAS COSAS QUE ESTÁN en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
1 Juan 2:16: Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.
1 Juan 2:17: Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
1 Juan 3:1: Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.
1 Juan 4:4: Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.
1 Juan 4:5: Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye.
1 Juan 5:19: Sabemos que somos de Dios, Y EL MUNDO ENTERO ESTÁ BAJO EL MALIGNO.
DEBEMOS PREDICAR EL EVANGELIO
Marcos 16:15: Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
LOS HIJOS DEL DIOS ALTÍSIMO PADECERÁN
1 Pedro 5:9: al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.
lunes, 6 de septiembre de 2010
JESUCRISTO YA ERA ANTES DE LA FUNDACIÓN DEL MUNDO
Mateo 25:34: Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
Juan 1:10: en el mundo estaba, y el mundo por Él fue hecho; pero el mundo no le conoció.
Juan 16:28: Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre.
Juan 13:1: Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin.
Juan 17:5: Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese.
Juan 17:24: Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.
Efesios 1:4: según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,
Romanos 1:20: Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.
Hebreos 1:6: Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios.
1 Pedro 1:20: ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros,
Apocalipsis 13:8: Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero QUE FUE INMOLADO DESDE EL PRINCIPIO DEL MUNDO.
Apocalipsis 17:8: La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será.
domingo, 5 de septiembre de 2010
PARA DIOS NO HAY NADA IMPOSIBLE
sábado, 4 de septiembre de 2010
¿CÓMO RECIBIMOS EL DON DEL ESPÍRITU SANTO?
Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
jueves, 19 de agosto de 2010
DEBEMOS SABER DISCERNIR ENTRE LO BUENO Y LO MALO, LO JUSTO Y LO INJUSTO, LO SANTO Y LO PROFANO, LO LIMPIO Y LO NO LIMPIO
2 Samuel 14:17: Tu sierva, pues, dice: Sea ahora de consuelo la respuesta de mi señor el rey, pues que mi señor el rey es como un ángel de Dios para DISCERNIR entre lo bueno y lo malo. Así Jehová tu Dios sea contigo.
1 Reyes 3:9: Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para DISCERNIR entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?
Nehemías 10:28: Y el resto del pueblo, los sacerdotes, levitas, porteros y cantores, los sirvientes del templo, y todos los que se habían apartado de los pueblos de las tierras a la ley de Dios, con sus mujeres, sus hijos e hijas, todo el que tenía comprensión y DISCERNIMIENTO,
Job 6:30: ¿Hay iniquidad en mi lengua?
¿Acaso no puede mi paladar DISCERNIR las cosas inicuas?
Salmo 14:4: ¿No tienen DISCERNIMIENTO todos los que hacen iniquidad,
Que devoran a mi pueblo como si comiesen pan,
Y a Jehová no invocan?
Ezequiel 44:23: Y enseñarán a mi pueblo a hacer diferencia entre lo santo y lo profano, y les enseñarán a DISCERNIR entre lo limpio y lo no limpio.
Jonás 4:11: ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben DISCERNIR entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?
Malaquías 3:18: Entonces os volveréis, y DISCERNIRÉIS la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve.
1 Corintios 2:14: Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de DISCERNIR espiritualmente.
1 Corintios 11:29: Porque el que come y bebe indignamente, sin DISCERNIR el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí.
1 Corintios 12:10: A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, DISCERNIMIENTO de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas.
Hebreos 5:14: pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el DISCERNIMIENTO del bien y del mal.
LOS BIENES DE ESTE MUNDO
1 Juan 3:17: Pero el que tiene bienes de este MUNDO y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?
PRACTICAR EL PECADO
1 Juan 3:9: Todo aquel que es nacido de Dios, no PRACTICA EL PECADO, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.
1 Juan 5:18: Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no PRACTICA EL PECADO, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.
HAY QUE SABER PEDIR
Santiago 4:3. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.
SALVOS POR LA FE
AMAR MÁS AL MUNDO QUE A DIOS: PONER MÁS INTERÉS EN LAS COSAS DE ESTE MUNDO QUE EN LAS COSAS DE DIOS
Santiago 4: 5. ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?
Apocalipsis 12:9: Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al MUNDO entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.
1 Juan 5:4: Porque todo lo que es nacido de Dios vence al MUNDO; y esta es la victoria que ha vencido al MUNDO, nuestra fe.
1 Juan 5:5: ¿Quién es el que vence al MUNDO, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
1 Juan 5:19: Sabemos que somos de Dios, y el MUNDO entero está bajo el maligno.
1 Juan 4:4: Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el MUNDO.
1 Juan 4:5: Ellos son del MUNDO; por eso hablan del MUNDO, y el MUNDO los oye.
1 Juan 2:17: Y el MUNDO pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
1 Juan 2:15: No améis al MUNDO, ni las cosas que están en el MUNDO. Si alguno ama al MUNDO, el amor del Padre no está en él.
1 Juan 2:16: Porque todo lo que hay en el MUNDO, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del MUNDO.
¡SI DIOS QUIERE!
4:13 ¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos;
4:14 cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.
4:15 En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello.
sábado, 14 de agosto de 2010
YO SOY EL ALFA Y LA OMEGA
Apocalipsis 1
5 ... Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, 6 y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén. 7 He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén. 8 Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.
ABRAHAM
Su nombre fue alterado por Dios, que lo llamó ABRAHAM. No se conoce una explicación etimológica del cambio de Abram a Abraham. El texto comenta así este cambio: «porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes». En este nombre (Abraham) se asegura la bendición de los gentiles.
La familia de Abraham moraba en Ur de los caldeos, y eran todos idólatras (Jos. 24:2). Con el paso del tiempo, las naciones, descendientes de Noé, habían dado la espalda al conocimiento de Dios, y Dios, en consecuencia, los había entregado a una mente reprobada; en el desarrollo del sistema pagano, se pervirtieron y oscurecieron muchas verdades originalmente transmitidas por la línea de los antiguos patriarcas, y se pervirtieron todas las relaciones naturales que Dios había creado (Ro. 1:18-32).
De este estado de cosas, Dios llamó soberanamente a Abram a que dejara no solamente la nación idolátrica a la que pertenecían sus antepasados, sino también a su familia y a la casa de su padre. Debía dirigirse a una tierra que Dios le mostraría. Por su respuesta de fe, vino a ser el padre de los creyentes, y el amigo de Dios.
1. Su vida.
Contaba con 75 años de edad cuando recibió la palabra de dirigirse a Canaán (Gn. 12:4), y la promesa de que los que le bendijeren serían bendecidos, y malditos los que le maldijeren; y que en él serían benditas todas las familias de la tierra (Gn. 12:3). En Ur de los Caldeos se había casado con Sarai. Fue después de la muerte de su hermano Harán que Abram partió de Ur con su esposa; partió para Harán; obedeció sólo parcialmente al principio, por cuanto salió con su padre y su sobrino Lot, y permaneció varios años en Harán, hasta la muerte de su padre. A partir de entonces, parece que Abram empieza a obedecer. Dios le repite la orden en Harán. Pero otra vez su obediencia no fue total, pues se llevó consigo a Lot. No será hasta la separación de Lot que empezarán a cumplirse las promesas dadas a Abram (Gn. 13:14).
Se desconoce si Abram fue el primogénito de Terá, aunque es citado el primero en la lista entre sus hermanos (Gn. 11:26-27). Es posible que este primer lugar le haya sido dado por su llamamiento, como padre del pueblo escogido.
De Harán a Canaán había la ruta de Damasco, que muy posiblemente tomara Abram al dirigirse al sur. Tenía 75 años al salir de Harán, y habitó 10 años en Canaán antes de tomar a Agar como concubina (Gn. 16:3); cuando Agar tuvo a Ismael, Abram tenía 86 años (Gn. 16:16). En consecuencia, el viaje de Harán a Canaán duró menos de un año.
Durante los primeros diez años de sus peregrinaciones en Canaán, Abram plantó sus tiendas en Siquem, donde Dios le prometió aquella tierra para su descendencia. Allí edificó un altar a Jehová. Pasó después a Bet-el, donde erigió otro altar, invocando el nombre de Jehová (Gn. 12:6-8). Se desató un hambre, y Abraham descendió a Egipto, donde, temiendo por su vida, y faltándole la fe entonces, dijo que Sarai era su hermana; por su belleza, fue llevada a la casa del Faraón, pero Dios la protegió, y Abraham y Sarai fueron expulsados de Egipto después de una reprensión (Gn. 12:10-20). Volvió a Canaán, y plantó de nuevo sus reales en Bet-el, ante el altar que había erigido antes (Gn. 13:3). Visto el gran incremento de sus riquezas en ganado, surgieron riñas entre sus pastores y los de Lot, por lo que decidieron separarse. Abraham cedió a Lot el derecho de elegir a dónde dirigirse (Gn. 13:9), y éste eligió el valle del Jordán (Gn. 13:11). Abram entonces puso sus reales en el encinar de Mamre, en Hebrón (Gn. 13 :18), declarando Jehová que le daría toda la tierra que podía ver, a él y a su innumerable descendencia (Gn. 13:14-17).
Abram moró en Mamre al menos 15 años, quizá 23 o 24. Había entrado en alianza con unos príncipes amorreos (Gn. 14:13). Junto con ellos, Abram emprendió una expedición guerrera contra Quedorlaomer y otros reyes coligados con él; éstos habían invadido Sodoma y Gomorra, y las habían saqueado, y se habían llevado cautivos a sus habitantes, incluyendo a Lot. Después de su victoria sobre estos reyes y la liberación de Lot y de todos los demás, Abram rehusó tomar ni un hilo del despojo que le ofrecía el rey de Sodoma; no quería enriquecerse de tal procedencia (Gn. 14:23); pero recibió la bendición de Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que salió con pan y vino a recibirle: a él le dio Abram diezmos de todo. Dios se le reveló ahora como su escudo y gran galardón.
Lamentándose Abram de su falta de descendencia, Dios le confirma la promesa (Gn. 15:5). «Y [Abram] creyó a Jehová, y le fue contado por justicia». Ésta es la primera mención de la fe. A su pregunta de cómo iba a saber él que iba a poseer la tierra, Dios dispuso con él un pacto con sacrificio, como era la costumbre en Oriente (Gn. 15:9-10). Sin embargo, este pacto no fue confirmado por las dos partes, sino únicamente por Dios (Gn. 15:17-21) al ser solamente Dios, bajo la apariencia de una antorcha de fuego, quien pasó entre los animales divididos, habiendo quedado Abram sobrenaturalmente postrado. Así, Dios se ligó incondicional y unilateralmente a Abram por este pacto.
También se le dijo a Abram que su descendencia moraría en tierra ajena, donde sería afligida durante 400 años.
Por sugerencia de Sarai, toma a su criada Agar, cohabitando con ella, y teniendo de ella un hijo, Ismael. Esto según las costumbres de la tierra (véase Gn. 16:2; cp. Gn. 30:3). Sin embargo, 13 años después la promesa se verificaría. Los esfuerzos del hombre, tratando de cumplir por si mismo la promesa, no cambian en absoluto el plan de Dios. Tenemos aquí una figura de la ley, esto es, el intento del hombre de conseguir la bendición mediante sus propios esfuerzos.
Dios se reveló luego a Abraham, ya de 99 años de edad, como «el Dios Todopoderoso», nombre que indica que los recursos se hallan en el mismo Dios. Entonces cambió su nombre de Abram por el de Abraham, debido a que iba a ser el padre de muchedumbre de gentes, o naciones. Jehová, renovando su pacto con Abraham, le prescribió el signo de la circuncisión (que es una figura de la no confianza en la carne), y que puso en práctica en el acto. También cambió Jehová el nombre de Sarai por el de Sara, porque iba a ser una princesa, e iba a tener un hijo (Gn. 17).
Abraham acogió a tres visitantes. Dirigiéndose dos de ellos a Sodoma, el tercero (Jehová) dijo: «¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer?» Según Jn. 15:14, 15, aquí tenemos la clave de que Abraham sea llamado «el amigo de Dios» (2 Cr. 20:7; Is. 41:8; Stg. 2:23). Dios le reveló Sus propósitos, y Abraham se vio con libertad para interceder por los justos en Sodoma, si los hubiera, en un número que va reduciendo hasta 10, pero como no los hay, Sodoma es destruida, y sólo Lot y sus hijas escapan al ser sacados de la ciudad por los ángeles (Gn. 18,19).
Al cabo de unos 15 años, durante la infancia de Isaac, en Gerar, nuevamente Abraham hace pasar a Sara por hermana suya. Por intervención de Dios se evita que la inclusión de Sara en el harén del rey de Gerar lleve al pecado, y Abraham es de nuevo reprendido, esta vez por Abimelec (Gn. 20:2).
Nace Isaac (Gn. 21:2), y surge un conflicto entre el que era tipo de la carne (Ismael) y el que era tipo del hombre espiritual (Isaac). Ismael es descubierto incomodando a Isaac, y Agar e Ismael son expulsados (Gn. 21:9-21; cp. Gá. 4:22-31). Después de varios incidentes con los hombres de Abimelec acerca de pozos abiertos por Abraham, hacen un pacto, y Abraham llama a su pozo Beerseba (Gn. 21:31), «pozo del juramento».
Habiendo ya crecido Isaac (el historiador judío Flavio Josefo le supone una edad de 25 años), Dios prueba la fe de Abraham; le ordena que se lo ofrezca en holocausto. Abraham obedece, y si no hubiera intervenido la mano de Dios, hubiera dado muerte a su hijo, creyendo «que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos» (He. 11:19). Después de la muerte y resurrección en figura de Isaac, se confirma a Abraham la promesa incondicional de que en su simiente (que es Cristo) serán benditas todas las naciones de la tierra (Gn. 22:18; Gá. 3:14-18). Si alguno es de Cristo, simiente de Abraham es, y heredero, conforme a la promesa. Y esta promesa es firme a toda la simiente, no solamente a la que es de la ley, sino a la que es de la fe de Abraham, que es padre de todos nosotros los que creemos. (Ro. 4:16.)
20 años después, Sara muere a la edad de 127 años. Abraham era tan totalmente un peregrino, que tiene que comprar un terreno de los hijos de Het para tener un sepulcro en la tierra (Gn. 23). Se tomó gran cuidado en que Isaac no contrajera matrimonio con las hijas de los cananeos, enviando a su siervo (posiblemente Eliezer) a su propia familia para conseguir una esposa para Isaac, convencido de que Dios enviaría a Su ángel, y daría éxito a la misión, que resultó en que Rebeca vino a ser la esposa de Isaac (Gn. 24). Abraham pasó alrededor de 38 años en el Negev, después de la muerte de Sara, y se informa que tuvo otra esposa, Cetura, y varias concubinas, de las que tuvo hijos; a ellos les dio dones, y los envió al Oriente, para que Isaac pudiera morar pacíficamente en la tierra prometida (Gn. 25). Murió a la edad de 175 años, y fue enterrado con Sara, en la cueva de Macpela.
2. Su fe.
La religión en la baja Mesopotamia, en el período histórico, es muy compleja y desarrollada, apartándose de religiones tan degeneradas como el fetichismo, animismo, totemismo. En el panteón de los dioses de Mesopotamia se hallan los dioses del mundo, las divinidades astrales, los dioses de la naturaleza, y los dioses nacionales. El culto usaba templos, zigurats y un cuerpo sacerdotal, e incluía magia, astrología y adivinación. Toda esta religión está centrada en una mitología poética.
Sin embargo, la religión de Abraham es totalmente diferente. Abraham creía en un Dios todopoderoso (Gn. 17:1), eterno (Gn. 21:33) y Altísimo (Gn. 14:22); Señor y Creador de los cielos y de la tierra, dueño real y legítimo de toda la creación (Gn. 24:3), Juez justo, administrador del mundo (Gn. 18:25). Abraham creyó a Jehová, al Dios único que le había llamado (Gn. 15:6; cp. Ro. 4:3; Gá. 3:6); y lleno de fe en El, obedeció, adoró y mantuvo la honra a su Dios.
Para fortalecer la fe de Abraham, Dios empleó dos medios:
a) Se le reveló de manera personal a fin de que, mediante tal revelación, Abraham aprendiera a conocerle (Gn. 12:1-3; 13:14-18; 15; 17:1-21).
b) Puso en acción la fe de Abraham, poniéndole en circunstancias en las que iba a tener que ejercitarla. Como ejemplo de ello, podemos ver la rotura de sus vínculos nacionales y familiares; las épocas de hambre y de riqueza; de lucha y de poder; la ansiosa espera del heredero, y la prueba suprema de la fe, por la que Abraham fue llamado a sacrificar a Isaac, el heredero de las promesas, su hijo tan amado.
3. El pacto.
Toda la vida de Abraham se centra en el pacto que Dios celebró con él; y es de tal importancia que supera al pacto en Sinaí (Gá. 3:15-18). El pacto en Sinaí tenía que ver con Israel; la promesa a Abraham con «todas las familias de la tierra», incluyendo también, ciertamente, la promesa de la tierra a su descendencia física a través de la línea de la promesa a perpetuidad, por cuanto Israel iba a ser instrumento de salvación (cp. Gn. 12:3; Is. 49:7). Suspendida ahora en cuanto a Israel por la desobediencia de la nación, verá su cumplimiento final cuando en la restauración de todas las cosas, en los tiempos mesiánicos, Israel, convertida a Cristo, será reinjertada, siguiendo el símil del apóstol Pablo, a las prerrogativas del pacto (Ro. 11).
4. Tipología.
La historia de Abraham en Génesis se divide en tres secciones:
a) caps. 12-14, su vida y testimonio público, como llamado por Dios;
b) caps. 15-21, su andar privado y doméstico con Dios, ilustrando el crecimiento del alma;
c) en los caps. 22 a 25 tenemos en tipo una secuencia profética de acontecimientos: el sacrificio de Cristo (cap. 22); la puesta a un lado de Israel por un tiempo (cap. 23); el llamamiento de la novia (cap. 24), y el final establecimiento de las naciones en bendición al final de los tiempos (cap. 25).
5. Conclusión.
Abraham fue padre de Ismael, Madián y de muchos otros grupos orientales. No es de asombrarse que grandes multitudes lo aclamen como padre en aquel inmenso territorio del mundo, y que haya numerosas tradiciones con respecto a él. Su vida es para el cristiano digna de la más profunda atención, en vista de las maneras en que Dios se le reveló, en vista también de la formación de su carácter bajo las circunstancias en que Dios lo probó. También es digno de mucha atención como tipo de la vida del cristiano como peregrino y extranjero en esta tierra, buscando, como Abraham antaño, «la ciudad que tiene fundamentos, cuyo artífice y constructor es Dios» (He. 11:9-10).
6. Su historicidad.
Los críticos destructivos han atacado la historicidad de la vida de Abraham con la peregrina razón de que no se hallan textos extrabíblicos de aquella época que apoyen la credibilidad de los escritos bíblicos. Sin embargo, el procedimiento correcto ya para los escritos meramente históricos, es su concordancia interna con el contexto histórico, arqueológico y documental de la época. Albright, una de las máximas autoridades en arqueología del Antiguo Testamento, ya en el año 1926, demostró que la evidencia arqueológica concuerda con la pauta de vida afincada en ciudades y aldeas en los montes de Palestina en el período exigido por la Biblia para la época de los patriarcas, alrededor de 2.000-1.800 a.C. En todo caso, el centro de Canaán estaba punteado por ciudades, y toda la evidencia arqueológica sirve de espléndido marco para la narración bíblica, cosa bien difícil si todo ello hubiera sido invento de un redactor en el período del exilio o postexílico, como pretenden los críticos. Además, los recientes descubrimientos de Ebla (Tell Mardikh, véase MARDIKH, TELL), investigada por Paolo Matthiae y Giovanni Pettinato, dan adicional e importante evidencia no sólo de las condiciones históricas, sociales, lingüísticas y culturales de la época patriarcal, sino que se ha conseguido evidencia escrita, anterior a Abraham, de la existencia de las cinco ciudades de la llanura: Sodoma, Gomorra, Adma, Zeboim y Bela (cp. Gn. 14:2), tenidas por los críticos durante muchos años como creaciones legendarias o semilegendarias de algún escriba del periodo babilónico. Además, también se ha conseguido evidencia del uso del nombre de Canaán para la tierra de Palestina; los críticos no creían que hubiera sido aplicado en fecha tan temprana. No hay razón alguna para rechazar la historicidad de los tempranos capítulos de la Biblia; no hay evidencia alguna en contra de ellos, aunque sí muchos ataques gratuitos; toda la evidencia concuerda armónicamente con los registros bíblicos.
Samuel Vila y Santiago Escuain, redactores
(CLIE, Terrassa 1985, 1185 pp.).
El Casamiento, la Institución del Matrimonio y «las Parejas de Hecho»
25 de Junio del 2000
Estimados F___ y R___:
Al margen de ocasionales encuentros posteriores, ha pasado bastante tiempo desde nuestra última visita en vuestra casa; pero no nos hemos olvidado de vosotros, ni hemos dejado de teneros en el corazón.
De modo que, hace ya tiempo, decidí escribiros esta carta, en la que intentar responder a dos cuestiones que en nuestra conversación durante esa visita no quedaron claramente resueltas, a saber, el sentido del acto del casamiento, y la validez del Registro de parejas de hecho.
En primer lugar, quisiera definir el sentido de los términos que emplearé, de modo que por “casamiento” entendemos “el acto de contraer matrimonio”, donde “matrimonio” es la unión de un hombre y una mujer, instituida por Dios, según se define en varios pasajes de la palabra del Señor: Génesis 2:24, Mateo 19:5, Marcos 10:7,8; este último dice: Por esta causa el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer; y serán los dos una sola carne. Así que, ya no son más dos, sino una sola carne. Es importante considerar que el matrimonio es un estado totalmente distinto del anterior, que el paso de un estado al otro supone un cambio total en el modo de vivir y en las relaciones interpersonales; ello ya se deduce claramente del texto bíblico citado.
La primera cuestión que abordaré es la necesidad del casamiento para establecer el matrimonio. Se debe primeramente considerar que el estado matrimonial de una pareja tiene consecuencias no solamente sobre los sujetos directos del mismo, sino también sobre los demás (para empezar, el hombre dejará a su padre y a su madre); el estado matrimonial modifica y condiciona las diversas relaciones de los contrayentes no solamente entre ellos mismos (que ya no son más dos, sino una sola carne) sino también ante el resto de la sociedad; reflejo de ello es el tratamiento y regulación que la legislación provee para el matrimonio, lo que demuestra su transcendencia hasta el ámbito público y social. Al mencionar la legislación, no me refiero necesariamente a la legislación vigente en nuestro país, sino a la ley dada por Dios a Israel; si bien nosotros, los que creemos en el Señor Jesucristo, no estamos bajo esa ley, sí podemos ver en ella cuál es el pensamiento de Dios sobre las diversas circunstancias y sucesos de la vida humana, tanto a nivel personal como a nivel social.
De modo que puede concluirse que el tratamiento que da al matrimonio la ley de Dios dada a Su pueblo terrenal en su momento, refuerza la idea de la transcendencia del matrimonio más allá del ámbito puramente privado de los contrayentes; en realidad, a lo largo de toda la Palabra hallamos el matrimonio en el plano de lo público. Idea que por otro lado pienso que resulta evidente en el marco de las relaciones de las personas con el entorno social según fue ideado por Dios, pero que al mismo tiempo se ve atacada en la raíz por la ideología del mundo, en la que se pretende prescindir de toda institución y ordenación divina, y en la que un individualismo exacerbado y egoísta pretende diluir las relaciones y responsabilidades del individuo con el resto de la sociedad; ¿no es fruto del pecado la soledad del hombre, y la incomunicación con sus semejantes, que a su vez provoca tantos otros estragos?
Vemos entonces dos aspectos fundamentales del matrimonio: por un lado, que marca un nuevo estado, totalmente distinto del anterior, y por otro lado que este nuevo estado condiciona la vida de la pareja no solamente en el plano de lo privado, sino también en lo público, ante el resto de la sociedad. Pues bien, si este es el caso es de toda lógica que el inicio de un matrimonio se publique, o, en otra palabras, se haga constar ante la sociedad cuando una pareja contrae matrimonio, y en realidad esto es el casamiento, dar pública constancia a todos los efectos y consecuencias de que una pareja entra en este nuevo estado; por supuesto, una de las diligencias comprendidas en el casamiento es la comprobación de que los contrayentes se encuentran libres y capacitados para entablar esta unión. La Palabra confirma de nuevo este extremo, y con un caso paradigmático: sabemos que el matrimonio humano es figura de la unión entre Jesucristo y la Iglesia (la asamblea de creyentes redimidos mediante Su muerte en la cruz); esta unión se consumará en las Bodas del Cordero, profetizadas en Apocalipsis 19:7-9. Si así procede el Señor Dios, ¿cómo no debemos nosotros seguir el modelo instituido por Él para nosotros Sus criaturas?
Establecida sobre la palabra del Señor la necesidad del casamiento como inicio del estado matrimonial, consideremos ahora el Registro de parejas de hecho.
La expresión “de hecho” se aplica a un estado o acción que se consuma al margen de su legitimidad; como ejemplo, citaré la existencia de “estados de derecho” y de “estados de hecho”, dónde estos últimos existen en la realidad sin ser legítimos, es decir, sin autorización, fuera de la legalidad y sin derecho. Sucede lo mismo con el ojeto del Registro citado; a pesar de las explicaciones y subterfugios que puedan aducir sus funcionarios, por definición se refiere a las uniones de personas que se realizan sin la legitimidad que da el casamiento; este tipo de unión “de hecho” no puede, a la luz de la palabra del Señor, equipararse o compararse con el matrimonio legítimamente consumado mediante el casamiento; un claro ejemplo lo proporciona el mismo Señor Jesús durante su vida en este mundo, en concreto en su conversación con la mujer samaritana junto al pozo de Sicar (Evangelio de Juan, 4:17,18): Respondió la mujer y le dijo: No tengo marido. Le dijo Jesús: Bien has dicho: "No tengo marido"; porque cinco maridos has tenido, y el que tienes ahora no es tu marido. Esto has dicho con verdad. Aquí se constata una unión de hecho (el que tienes ahora), y el Señor la diferencia radicalmente del matrimonio (Bien has dicho: "No tengo marido"; ...no es tu marido), y de modo enfático (Esto has dicho con verdad).
De modo que el Registro de parejas de hecho es, de nuevo, una agresión del mundo con su ideología adversa a Dios, a algo tan preciado para Él como es la institución matrimonial, algo tan valioso y santo (la Palabra lo demuestra mostrando el pensamiento del Señor sobre la violación de este estado, así como con las exhortaciones a conducirse según Su voluntad para con el mismo) como es el estado que Dios ha preparado para Su Hijo y la Iglesia.
Confío que estas reflexiones os resulten útiles; por mi parte, estoy a vuestra disposición si puedo serviros en algo. Que el Señor os bendiga y guíe con Su palabra.Jordi EscuainFuente: http://www.sedin.org
El Bote Salvavidas
Hace pocos días estaba navegando por la desembocadura del Clyde cuando fui testigo de una escena que jamás olvidaré.
Nuestro vapor colisionó con una pequeña embarcación de pesca, chocando contra su costado, por lo que comenzó a anegarse. A bordo de la embarcación pequeña había dos pescadores. Uno de ellos era un anciano, y su sombrero había caído al agua a consecuencia del choque. Su gris cabellera flotaba al viento, y extendió las manos hacia el vapor, pidiendo socorro de la manera más patética; mientras, su compañero intentaba con todas sus fuerzas achicar el agua que estaba anegando y hundiendo su pequeña embarcación. Fue realmente una escena solemne. Dos almas inmortales estaban temblando al mismo borde de la eternidad. No se podía perder un solo momento. Tan rápidos como el pensamiento, los marineros de a bordo arriaron el bote salvavidas, y remaron rápidamente hacia los náufragos, mientras que todos en cubierta lo observábamos conteniendo el aliento. Nunca había visto yo nada tan solemne o interesante. Cada segundo parecía una hora mientras los marineros bogaban hacia la barca que zozobraba. Felizmente, llegaron a ella justo en el momento en que se hundía, y subieron a los dos pobres pescadores a bordo.
¡Ah!, pensé entonces, ¡qué ilustración de Cristo tenemos en aquel bote salvavidas! El Dios de toda gracia vio a los pobres pecadores a punto de hundirse, pero no bajo las aguas de la desembocadura del Clyde, sino bajo las eternas crecidas del lago de fuego. Allí estaban, debatiéndose en vano, esforzándose en la rota barca de su propia justicia. Las aguas de la muerte estaban rápidamente subiendo a su alrededor, y nada de lo que pudieran hacer les valía para nada. La muerte y el juicio les miraban a la cara. ¿Qué podrían hacer? El amor redentor arrió desde el trono de Dios un bote salvavidas perfecto, a fin de salvar a pecadores perdidos. Este bote salvavidas es Jesús. Él, en la energía del amor divino, descendió desde el seno de Dios hasta el mismo centro de la ruina humana; tomó el puesto del pecador en la cruz; llevó la maldición del pecador; murió la muerte del pecador; pagó la redención del pecador; aseguró la salvación del pecador. Todo lo hizo para que todos los que crean en Su nombre sean eternamente salvos.
Los marineros arriaron el bote salvavidas y remaron hacia los náufragos simplemente porque se estaban ahogando. Si no se hubieran encontrado en aquella condición, no hubieran tenido necesidad del bote salvavidas. Sólo los que se están ahogando necesitan un salvavidas. Sólo ellos conocen esta necesidad. Lo que llevó a los marineros a ir en busca de ellos fue su condición perdida.
Así fue con aquellos pobres pescadores, y así es con nosotros. De nada sirve argumentar o razonar. Estamos perdidos, arruinados, llenos de culpa, sin remedio. No hemos de esperar para saber si estamos perdidos. Ya lo estamos, y Cristo ha muerto para salvarnos. En Él hay plena salvación para los perdidos, los culpables, los sin remedio. Esperar para llegar a ser mejores es ponernos fuera del alcance de la misión de Cristo, «porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido» (Lucas 19:10).
No fueron los esfuerzos ni los trabajos de los náufragos los que les salvaron, ni en todo ni en parte. Fue el bote salvavidas lo que los salvó, y nada más. Sus esfuerzos sólo demostraban que se estaban ahogando; ni los salvaron ni sirvieron de ayuda para ello. El esfuerzo por achicar el agua demostraba que la barca estaba rota. No tuvieron que hacerlo en el bote salvavidas. Cuando se encontraron en éste, navegaron serenos y agradecidos sobre las mismas olas que poco antes amenazaban con tragarlos.
Así fue con los pescadores, y así es con nosotros. Nuestra barca está rota, no puede mantener fuera las aguas de la muerte y del juicio. Podemos debatirnos, llorar, orar, esforzarnos; pero mientras tanto nos encontramos en una barca rota, que se hunde. Nuestra condición es mala y no podemos mejorarla. Tenemos que subir al bote salvavidas. Cristo ha llevado a cabo una salvación plena, perfecta y eterna para los perdidos pecadores. «Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe» (Efesios 2:8, 9).
Cuando los pescadores subieron al bote salvavidas, sabían que estaban en él. No esperaban, deseaban u oraban estar en él. Sabían que estaban en él, y se regocijaban de estar en él. Se sentían seguros de que habían pasado de una barca rota a una barca íntegra. Por ello, si alguien les hubiera preguntado si tenían tranquilidad ahora en cuanto a su condición, habrían dicho «sí» en el acto.
Así fue con los pescadores, y así es con nosotros. Nuestros sentimientos no tienen nada que ver con la base de nuestra salvación y paz. CRISTO LO HA HECHO TODO. Él ha consumado la obra. Él ha quitado el pecado mediante Su preciosa sangre. Él ha dado satisfacción a las demandas de Dios con respecto al pecado, y ha manifestado Su perfecto amor al pecador. El Señor Jesús dijo: «El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida» (Juan 5:24)
Lector, no puedo terminar este artículo sin hacerte un llamamiento solemne, oportuno, pero afectuoso a tu corazón y conciencia, en presencia de Dios. Permite que te pregunte cómo está tu preciosa alma en este momento. ¿Estás en el bote salvavidas o no? ¿En qué estado te encuentras? ¿En qué estado? No te engañes a ti mismo. Recuerda, no se puede estar medio dentro y medio fuera. O estás dentro del todo, o fuera del todo. Si estás en Cristo, estás tan a salvo como Él mismo; pero si estás a una distancia aunque sea del espesor de un cabello, no tienes vida en ti. Si preguntas: ¿Cuál es el significado de estar en Cristo?, la respuesta es muy sencilla. ¿Cuál es el significado de estar en el bote salvavidas? Deja tus propios esfuerzos, y descansa en lo que Cristo ha hecho. Cree lo que Dios dice porque Él lo dice. «Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa» (Hechos 16:31). Cristo es el verdadero bote salvavidas que puede llevar a salvo al creyente por encima de las tormentosas olas del tiempo, y conducirlo al puerto del eterno reposo y gloria.
¡Que Dios conceda a mi querido lector que se alegre en aquel perfecto bote salvavidas!
—C.H.M.
Fuente: http://www.sedin.org
Quédate donde ha pasado el fuego
Había sido un día seco, soleado, con una gentil brisa, y todo iba bien en la cabaña de troncos. Acababan de recoger la cosecha del pequeño campo de maíz que tenían enfrente.
Mientras los propietarios de la tierra observaban contentos la larga hierba de la pradera ondularse hasta la distancia bajo la brisa, contemplaban su suerte en la vida con indisimulada satisfacción. Después de un día inusualmente caluroso, la brisa los refrescaba.
De repente, se vio una larga y oscura nube sobre el horizonte, seguida casi de inmediato por un cárdeno resplandor. Estaba a muchos kilómetros de distancia del pequeño asentamiento, pero no era por ello menos alarmante para sus habitantes; aunque no lo hubieran visto nunca antes, no hubieran podido equivocarse acerca del horrendo espectáculo. Con miradas ansiosas fue circulando la noticia: «Se ha incendiado la pradera.» Sí, ahí estaba el fuego, dirigiéndose hacia ellos, viniendo precisamente en dirección a ellos.
Pronto todos se dieron cuenta de que con el viento que hacía, que ya había arreciado hasta convertirse en un ventarrón, y con lo secos que estaban la hierba y los matojos de la pradera por causa del ardiente sol diurno, de nada iba a servirles su estrecho cortafuegos. Era un incendio pavoroso y veloz — poco menos que un horno ardiente desplazándose a unos quince o veinte kilómetros por hora. ¿Qué podría detenerlo? Nada, simplemente nada.
¡Ah, lector, si pudieras estar a sólo un kilómetro de este incendio, y ver las ardientes llamaradas barrerlo todo, y a la multitud huyendo despavorida delante de ellas — huyendo por sus vidas!
Nunca olvidarías esta escena. Osos, bisontes, antílopes, y toda clase de cuadrúpedos —una multitud abigarrada—, todos conscientes del valor de la vida frente a una muerte inminente. En aquel momento ni les venía a la mente lanzarse a la presa unos sobre otros, delante de tal adversario. No tenían tiempo para pensar, apenas tiempo para respirar. ¡Qué escena!
¿No te recuerda esto una descripción del último día (Apocalipsis 6:15), donde se dice que los reyes de la tierra, los grandes, los ricos, los capitanes, los esclavos y los libres, una muchedumbre transida de terror, toda entremezclada, se ocultaban en cuevas y peñas? Si alguna vez llegas a ver esta escena, sabrás que estás sin esperanza. Por ello, apresúrate ahora a tu libertador.
Los que viven en las regiones de las praderas silvestres saben muy bien que sólo tienen un camino, que sólo tienen un medio de salvación frente al terrible enemigo que acabamos de describir. Gracias a Dios, hay una vía, y sólo una, de escape, y ésta es dada sólo al hombre; ningún animal puede librarse. Sólo el hombre.
¿Será verdad? ¿Puede un hombre salvarse de uno de estos horrendos incendios de la pradera?
Sí, y de esta manera: Un hombre, con una cerilla, lo que hace es tomar algo de aquel mismo elemento perseguidor, el fuego, y encender la larga y seca hierba a sus pies. Con la misma velocidad, este nuevo fuego se lanza hacia adelante, consumiendo todo lo que encuentra en su avance. Antes que llegue el gran fuego, pasa a la tierra ennegrecida, donde ya todo ha quedado consumido. Está a salvo, totalmente a salvo. Cuando el fuego llega a este lugar, no encuentra nada que consumir, y por eso no puede acercarse a él, no puede tocarle. Y hacia él se lanzan quizá miles de pobres animales, casi sin aliento, y se ponen a salvo, totalmente a salvo; porque al haber pasado el fuego una vez por aquel lugar, ya no puede volver a hacerlo.
Verdaderamente, uno comprende entonces las repetidas palabras: «Mantente donde ha pasado el fuego.»
Ésta es sólo una pálida imagen del Gran Día cuando vendrá el terrible fuego de la ira de Dios. Sí, y se está avecinando. Bien puedes compadecerte de aquel que no esté entonces «donde ha pasado el fuego».
Igual de sencillo que es para alguien tomar una cerilla y encender la hierba delante de él, y luego ponerse donde ha pasado el fuego,—así de sencillo es refugiarse en la obra consumada de Cristo. Dios gastó el fuego de Su juicio en Su amado Hijo, y ahora ha prometido una seguridad presente y eterna a todo aquel que tome su puesto en Él, refugiándose en Aquel que llevó nuestra sentencia en la cruz.
«De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna» (Juan 3:16).
Hemos dicho que es «sencillo» confiar en Cristo y refugiarse bajo Su preciosa sangre; pero esta responsabilidad es tuya. Si la descuidas, sólo te queda una alternativa, que es tomar tu lugar entre la multitud condenada, ocultándote en cuevas y peñas.
¡Piensa en esto! Si la ira de Dios ha caído sobre tu Sustituto, ¿puede volver a caer sobre ti? Amigo, ponte «donde ha pasado el fuego», y entonces todo lo que tendrás que hacer será alabar a Dios por haber permitido que Su ardiente juicio pasara por encima y consumiera a otro, y amarle y vivir para Aquel que tomó tu lugar y murió por ti.
Fuente: http://www.sedin.org
Supón que sea verdad ... ¿Entonces, qué?
Dos amigos estaban hablando acerca de temas religiosos. Estaban conversando acerca de la cuestión del castigo por el pecado en la vida futura. Concluyeron, para satisfacción de ambos, que no había ninguno. Decidieron que el infierno era un mito. Arguyeron que Dios era un Dios de amor, y que no podría consignar a Sus criaturas a un castigo eterno.
La conversación se detuvo cuando un cristiano que había estado escuchando silenciosamente sus palabras dijo:
«Supongamos que, después de todo, sea verdad.»
Estas palabras parecieron caer en los oídos de los otros dos con una fuerza aplastante. El poder de Dios parecía estar tras ellas, como siempre lo está detrás de la verdad. Durante muchos minutos reinó un solemne silencio. Dios había hablado.
Supongamos que, después de todo, sea verdad que Dios ha de castigar el pecado. ¿Cómo te presentarás delante de Él? ¿Qué podrás decirle? ¿Cómo te irá delante del Juez? «Por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos» (Hechos 17:31).
Supongamos que, después de todo, sea verdad que el infierno es una realidad. Un escéptico dijo con escarnio: «¿Dónde está el infierno?» La respuesta pronta y verdadera fue: «Al final de una vida de rechazo a Cristo.» Deja que te pregunte: ¿Qué hay al final del camino que estás pisando ahora? La Escritura dice: «Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio» (He 9:27).
Supongamos que, después de todo, sea verdad que el Señor Jesús es el único Salvador, y que Su muerte es el único medio por el que puedes ser hecho apto para la presencia de Dios. ¿Qué si lo descuidas? «¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?» (Hebreos 2:3).
«Ésta es la prueba: ¿de Cristo qué pensáis?
Esto vuestro estado y plan juzgará;
En nada podéis en lo cierto estar
A no ser que penséis rectamente de Él.»
Supongamos que, después de todo, sea verdad que la muy menospreciada «Sangre de Jesús» sea lo único que os puede purificar de vuestros pecados. ¿Te ha purificado ya delante de Dios, o estás aún en tus pecados lanzado en un terrible andar hacia la eternidad de los perdidos? «La sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado» (1 Juan 1:7).
Supongamos que, después de todo, sea verdad lo que dice la Escritura, que la salvación no es por obras («Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe» [Efesios 2:8, 9]). Entonces, ¿de qué vale todo tu ir a la iglesia, que enseñes catequesis, que visites a los enfermos, y cosas semejantes, si confías en alguna de estas cosas como buenas obras para salvarte o para ayudar a tu salvación? Son peores que inútiles. Y un error fatal, si se persiste en ello. «Mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia» (Romanos 4:5).
Supongamos que, después de todo, sea verdad. ¡Ah!, si todo fuera falso, el creyente tiene la mejor parte en este mundo, y no sufre pérdida en el venidero. Pero si después de todo es verdad, ¡qué terrible será tu suerte si «mueres en tus pecados» (Juan 8:21). Apresúrate a ir a Cristo, y sé salvo. «Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego» (Apocalipsis 20:15).
Ten por cierto que es verdad, y actúa en consecuencia.
Juan 3:36.
Fuente: http://www.sedin.org
viernes, 13 de agosto de 2010
JESUS DICE: "NADIE PUEDE VENIR A MÍ..."
jueves, 5 de agosto de 2010
ÚNICO MANDAMIENTO DE MARIA, MADRE DE JESUCRISTO
2:2 Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos.
2:3 Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino.
2:4 Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora.
2:5 Su madre dijo a los que servían: HACED TODO LO QUE ÉL OS DIGA.
¿Y DÓNDE ESTÁ TODO LO QUE JESUCRISTO DICE?
En los Evangelios: Mateo, Marcos, Lucas y Juan y el Apocalipsis.
MUCHOS DIOSES PERO UN SÓLO DIOS; MUCHOS SEÑORES PERO UN SÓLO SEÑOR
8:6 para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él.
8:7 Pero no en todos hay este conocimiento; porque algunos, habituados hasta aquí a los ídolos, comen como sacrificado a ídolos, y su conciencia, siendo débil, se contamina.
¿AÚN PONES TU CONFIANZA EN LOS ÍDOLOS?
10:21 No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.
10:22 ¿O provocaremos a celos al Señor? ¿Somos más fuertes que él?
¿QUÉ SON LOS ÍDOLOS?
Jeremías 10:3 Porque las costumbres de los pueblos son vanidad; porque leño del bosque cortaron, obra de manos de artífice con buril.
10:4 Con plata y oro lo adornan; con clavos y martillo lo afirman para que no se mueva.
10:5 Derechos están como palmera, y no hablan; SON LLEVADOS, PORQUE NO PUEDEN ANDAR. No tengáis temor de ellos, porque ni pueden hacer mal, ni para hacer bien tienen poder.
10:6 No hay semejante a ti, oh Jehová; grande eres tú, y grande tu nombre en poderío.
10:7 ¿Quién no te temerá, oh Rey de las naciones? Porque a ti es debido el temor; porque entre todos los sabios de las naciones y en todos sus reinos, no hay semejante a ti.
¿QUÉ ES LA FE?
martes, 3 de agosto de 2010
DIOS SE MANIFIESTA EN TRES PERSONAS: EN EL PADRE, EN EL HIJO Y EN EL ESPÍRITU SANTO!
¡Gloria a Dios!
Juan 10:30 Yo y el Padre uno somos.
1 Juan 5:7 Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.
sábado, 31 de julio de 2010
DAR GRACIAS A DIOS ¡EN EL NOMBRE DE JESUCRISTO!
Salmos 75:1: GRACIAS te damos, oh Dios, GRACIAS te damos,
Pues cercano está tu nombre;
Los hombres cuentan tus maravillas.
Romanos 1:8: Primeramente doy GRACIAS a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros, de que vuestra fe se divulga por todo el mundo.
Romanos 1:21: Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron GRACIAS, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.
Romanos 6:17: Pero GRACIAS a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados;
Romanos 14:6: El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da GRACIAS a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da GRACIAS a Dios.
1 Corintios 15:57: Mas GRACIAS sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.
2 Corintios 2:14: Mas a Dios GRACIAS, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.
Efesios 5:20: dando siempre GRACIAS por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Colosenses 1:12: con gozo dando GRACIAS al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz;
Colosenses 3:17: Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando GRACIAS a Dios Padre por medio de él.
1 Tesalonicenses 2:13: Por lo cual también nosotros sin cesar damos GRACIAS a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes.
1 Tesalonicenses 5:18: Dad GRACIAS en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
Apocalipsis 11:17: diciendo: Te damos GRACIAS, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado.
jueves, 29 de julio de 2010
¿QUÉ NOS DICE LA BIBLIA DE CONVERTIRSE A DIOS?
Deuteronomio 30:2: y te CONVIRTIERES a Jehová tu Dios, y obedecieres a su voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma,
Deuteronomio 30:10: cuando obedecieres a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos escritos en este libro de la ley; cuando te CONVIRTIERES a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.
2 Reyes 23:25: No hubo otro rey antes de él, que se CONVIRTIESE a Jehová de todo su corazón, de toda su alma y de todas sus fuerzas, conforme a toda la ley de Moisés; ni después de él nació otro igual.
2 Crónicas 6:37: y ellos volvieren en sí en la tierra donde fueren llevados cautivos; si se CONVIRTIEREN, y oraren a ti en la tierra de su cautividad, y dijeren: Pecamos, hemos hecho inicuamente, impíamente hemos hecho;
2 Crónicas 7:14: Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se CONVIRTIEREN de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.
2 Crónicas 15:4: pero cuando en su tribulación se CONVIRTIERON a Jehová Dios de Israel, y le buscaron, él fue hallado de ellos.
Nehemías 9:26: Pero te provocaron a ira, y se rebelaron contra ti, y echaron tu ley tras sus espaldas, y mataron a tus profetas que protestaban contra ellos para CONVERTIRLOS a ti, e hicieron grandes abominaciones.
Nehemías 9:35: Y ellos en su reino y en tu mucho bien que les diste, y en la tierra espaciosa y fértil que entregaste delante de ellos, no te sirvieron, ni se CONVIRTIERON de sus malas obras.
Salmos 19:7: La ley de Jehová es perfecta, que CONVIERTE el alma;
El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.
Salmos 51:13: Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,
Y los pecadores se CONVERTIRÁN a ti.
Salmos 90:3: Vuelves al hombre hasta ser quebrantado,
Y dices: CONVERTÍOS, hijos de los hombres.
Isaías 6:10: Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se CONVIERTA, y haya para él sanidad.
Isaías 9:13: Pero el pueblo no se CONVIRTIÓ al que lo castigaba, ni buscó a Jehová de los ejércitos.
Ezequiel 33:14: Y cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; si él se CONVIRTIERE de su pecado, e hiciere según el derecho y la justicia,
Oseas 5:4: No piensan en CONVERTIRSE a su Dios, porque espíritu de fornicación está en medio de ellos, y no conocen a Jehová.
Joel 2:12: Por eso pues, ahora, dice Jehová, CONVERTÍOS a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento.
Joel 2:13: Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y CONVERTÍOS a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo.
Jonás 3:10: Y vio Dios lo que hicieron, que se CONVIRTIERON de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.
Hageo 2:17: Os herí con viento solano, con tizoncillo y con granizo en toda obra de vuestras manos; mas no os CONVERTISTEIS a mí, dice Jehová.
Mateo 13:15; Hechos 28:27: Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado,
Y con los oídos oyen pesadamente,
Y han cerrado sus ojos;
Para que no vean con los ojos,
Y oigan con los oídos,
Y con el corazón entiendan,
Y se CONVIERTAN,
Y yo los sane.
Marcos 4:12: para que viendo, vean y no perciban; y oyendo, oigan y no entiendan; para que no se CONVIERTAN, y les sean perdonados los pecados.
Hechos 3:19: Así que, arrepentíos y CONVERTÍOS, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,
Hechos 3:26: A vosotros primeramente, Dios, habiendo levantado a su Hijo, lo envió para que os bendijese, a fin de que cada uno se CONVIERTA de su maldad.
Hechos 9:35: Y le vieron todos los que habitaban en Lida y en Sarón, los cuales se CONVIRTIERON al Señor.
Hechos 15:19: Por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se CONVIERTEN a Dios,
Hechos 26:18: para que abras sus ojos, para que se CONVIERTAN de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.
Hechos 26:20: sino que anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se CONVIRTIESEN a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento.
2 Corintios 3:16: Pero cuando se CONVIERTAN al Señor, el velo se quitará.
1 Tesalonicenses 1:9: porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os CONVERTISTEIS de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero,
miércoles, 28 de julio de 2010
¡¡¡CLAMA A MÍ!!!, DICE EL SEÑOR
NO DEBEMOS AVERGONZARNOS DEL EVANGELIO
1 Timoteo 1:8 Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios,
1:12 Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.
IDOLOS: ¡DIOS LOS ABOMINA! ¿Y TÚ?
115:5 Tienen boca, mas no hablan; Tienen ojos, mas no ven;
115:6 Orejas tienen, mas no oyen; Tienen narices, mas no huelen;
115:7 Manos tienen, mas no palpan; Tienen pies, mas no andan; No hablan con su garganta.
115:8 Semejantes a ellos son los que los hacen, Y cualquiera que confía en ellos.
115:9 Oh Israel, confía en Jehová; El es tu ayuda y tu escudo.
NADA NI NADIE NOS PODRÁ SEPARAR DEL AMOR DE DIOS
Romanos 8:39: ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
SÓLO JESUCRISTO NOS REDIME CON SU SANGRE Y PERDONA NUESTROS PECADOS
MI PUEBLO FUE DESTRUIDO POR FALTA DE CONOCIMIENTO
¡En la Palabra de Dios!
Oseas 4:6 Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.
LA FE SIN OBRAS ESTÁ MUERTA
Santiago 2:17: Así también la fe, si no tiene OBRAS, es muerta en sí misma.
Santiago 2:18: Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo OBRAS. Muéstrame tu fe sin tus OBRAS, y yo te mostraré mi fe por mis OBRAS.
Santiago 2:20: ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin OBRAS es muerta?
Santiago 2:21: ¿No fue justificado por las OBRAS Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?
Santiago 2:22: ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus OBRAS, y que la fe se perfeccionó por las OBRAS?
Santiago 2:24: Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las OBRAS, y no solamente por la fe.
Santiago 2:25: Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por OBRAS, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino?
Santiago 2:26: Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin OBRAS está muerta.