Isaías 17:11: El día que las plantes, las harás crecer, y harás que su simiente brote de mañana; pero la cosecha será arrebatada en el día de la angustia, y del dolor desesperado.
Salmos 50:15: E invócame en el día de la angustia;
Te libraré, y tú me honrarás.
Te libraré, y tú me honrarás.